Cómo fotografiar la aurora boreal en Islandia

La foto que has visto y la aurora que vas a ver no son la misma cosa, y no es culpa de nadie: es la exposición larga. Entenderlo cambia lo que esperas de la noche.

Por qué la cámara ve más que tú

El ojo humano no acumula luz: procesa lo que llega instante a instante. Una cámara con el obturador abierto varios segundos sí acumula, y por eso saca un verde intenso donde tú ves una franja blanquecina que se mueve despacio. No es un truco ni una exageración: es física, y es la razón por la que tanta gente se lleva una pequeña decepción en el momento y una gran foto al volver.

Cuando la actividad es fuerte, el color se ve perfectamente a simple vista, incluso el rosa y el violeta de los bordes. Pero las noches así son minoría, y conviene salir sabiéndolo.

Los cuatro ajustes que hay que llevar aprendidos

Aprenderlos en casa, con luz, y no a menos diez grados con guantes. Son cuatro y bastan:

  1. Modo manual y enfoque manual al infinito. El autoenfoque no encuentra nada en la oscuridad y se pasará la noche buscando. Enfoca a una estrella brillante con el visor ampliado y no toques más el anillo.
  2. Diafragma lo más abierto posible. f/2.8 si tu objetivo llega, f/4 si no. Aquí manda la luz, no la profundidad de campo.
  3. Exposición de 2 a 15 segundos. Con aurora rápida y brillante, 2-5 segundos para que no se emborronen las formas. Con aurora débil y lenta, 10-15. Es el ajuste que más vas a mover durante la noche.
  4. ISO entre 800 y 3200. Empieza en 1600 y muévete según lo que veas en la pantalla.

El trípode no es opcional

Con exposiciones de varios segundos, cualquier cosa que no sea un trípode produce una mancha. Un trípode ligero de viaje sirve perfectamente. Y usa el temporizador de dos segundos o un disparador remoto: la vibración de tu propio dedo al pulsar arruina la toma.

Un detalle que se olvida siempre: las baterías se vacían muchísimo más rápido con frío. Lleva dos o tres de repuesto en un bolsillo interior, pegadas al cuerpo, y ve rotándolas.

Con el móvil también se puede

Los móviles recientes tienen modo noche y algunos un modo astrofotografía que hace exposiciones largas automáticamente. Funciona mejor de lo que cabría esperar, con dos condiciones: apoyar el teléfono en algo estable —un trípode pequeño de móvil cuesta muy poco— y no tocarlo durante la captura. El autobús con los cazadores locales incluye en su propuesta enseñarte precisamente a capturar la aurora con el teléfono o la cámara.

Las tres excursiones que incluyen las fotos

Si no quieres pelearte con los ajustes, hay una salida: pagar para que otro las haga. Tres de las seis incluyen fotografías tomadas por el guía.

ExcursiónPrecioCómo funcionan las fotos
Guiada con sesión fotográfica104,48 €El guía monta la cámara y se asegura de que todo el grupo tenga su foto; llegan por Dropbox en 7 días
4x4 todoterreno135,00 €Fotos tuyas bajo la aurora hechas por el guía, incluidas en el precio
Jeep con guía islandés208,08 €Fotografía profesional incluida, con grupo de catorce personas como máximo

Un matiz sobre la primera: es la más barata de las tres, pero también la más concurrida, con grupos de hasta treinta o cuarenta personas. Eso significa turnos para posar, y conviene saberlo antes.

Dos cortesías que mejoran la noche de todos

La primera: nada de luz blanca. Una linterna o una pantalla de móvil a pleno brillo destruye la adaptación a la oscuridad de todo el grupo, y recuperarla lleva unos veinte minutos. Usa el modo rojo si lo tienes y baja el brillo al mínimo.

La segunda: ropa de color claro sale mejor en las fotos nocturnas, y uno de los operadores lo recomienda expresamente en su ficha. Si vas de negro de la cabeza a los pies, en la imagen serás una silueta.

La única de cinco horas, con las fotos del guía incluidas

Mantas calientes, bebidas de autoservicio y las imágenes por Dropbox en un plazo de siete días.

En resumen

Manual, enfoque al infinito, diafragma abierto, de 2 a 15 segundos e ISO entre 800 y 3200, todo sobre trípode y con temporizador. Baterías de repuesto pegadas al cuerpo. Con móvil, modo noche y algo donde apoyarlo. Y si prefieres no complicarte, tres de las seis excursiones incluyen las fotos del guía, desde 104,48 €. Sea cual sea tu opción, nada de luz blanca: la adaptación a la oscuridad es de todos.

Preguntas y respuestas

Más preguntas sobre fotografía

¿Qué ajustes de cámara hacen falta para fotografiar la aurora boreal?

Modo manual, enfoque manual al infinito sobre una estrella brillante, diafragma lo más abierto posible (f/2.8 o f/4), exposición de 2 a 15 segundos según la velocidad de la aurora e ISO entre 800 y 3200. Todo sobre trípode y disparando con temporizador de dos segundos o mando remoto.

¿Se puede fotografiar la aurora boreal con el móvil?

Sí, y funciona mejor de lo que cabría esperar con los modelos recientes que tienen modo noche o astrofotografía. Hacen falta dos cosas: apoyar el teléfono en algo estable, idealmente un trípode pequeño, y no tocarlo durante la captura. El autobús con los cazadores locales incluye enseñarte a hacerlo.

¿Por qué la aurora se ve verde en las fotos y gris a simple vista?

Porque la cámara acumula luz durante varios segundos y el ojo humano no. Con actividad débil, a simple vista la aurora es una franja blanquecina o gris verdosa que se mueve despacio; la exposición larga saca el verde. Cuando la actividad es intensa, el color se ve perfectamente sin cámara.

¿Qué excursiones de auroras incluyen fotos profesionales?

Tres de las seis. La visita guiada con sesión fotográfica, a 104,48 €, envía las imágenes por Dropbox en un plazo de siete días. El 4x4 todoterreno, a 135 €, incluye fotos tuyas bajo la aurora hechas por el guía. Y el jeep con guía islandés, a 208,08 €, incluye fotografía profesional con grupos de catorce personas como máximo.

¿Hace falta trípode para fotografiar la aurora?

Con cámara, sí: con exposiciones de varios segundos cualquier apoyo que no sea un trípode produce una imagen movida. Basta uno ligero de viaje. Lleva además dos o tres baterías de repuesto en un bolsillo interior, porque el frío las vacía mucho más rápido de lo normal.