Qué ropa llevar a una excursión de auroras boreales
El frío es la razón número uno por la que la gente se vuelve al autobús antes de tiempo y se pierde el mejor momento de la noche. No es una advertencia retórica.
Por qué esto importa más de lo que parece
Una excursión de auroras no es una caminata: es estar parado. De noche, al aire libre, a menudo con viento, en un punto elegido precisamente porque está lejos de todo. Sin moverte no generas calor, y el cuerpo se enfría mucho más rápido de lo que la gente calcula. Las seis fichas de esta página recomiendan ropa por capas y calzado de invierno resistente, y es la recomendación que más se ignora.
El patrón se repite en las reseñas: quien va con abrigo de ciudad aguanta diez o quince minutos fuera y ve el resto por la ventanilla; quien va con capas térmicas aguanta cuarenta y está fuera cuando la aurora se abre. Esa es toda la diferencia entre las dos noches.
Las tres capas, en orden
- Capa base térmica, arriba y abajo. Lana merina o sintético técnico, nunca algodón: el algodón absorbe el sudor y luego te enfría. Esta es la capa que más gente se salta y la que más se nota.
- Capa intermedia aislante. Un forro polar grueso o un plumas ligero. Su trabajo es retener el aire caliente.
- Capa exterior cortavientos e impermeable. En Islandia el viento hace más daño que la temperatura, y puede caer aguanieve sin aviso. Una chaqueta de esquí sirve; un abrigo de lana elegante, no.
Lo que la gente olvida
Los pies. Botas impermeables con suela gruesa y calcetines de lana. Vas a estar de pie sobre nieve, hielo o grava congelada durante periodos largos, y los pies fríos terminan la noche antes que cualquier otra cosa.
Las manos. Guantes finos debajo y manoplas encima. Los finos te permiten manejar el móvil o la cámara sin quedarte con la mano desnuda a menos diez. Dos de las excursiones dan calentadores de manos: el 4x4 entrega dos por participante.
La cabeza y el cuello. Gorro que cubra las orejas y braga o bufanda. Es donde se pierde calor más rápido y lo más fácil de meter en la mochila.
Una linterna frontal con luz roja, si la tienes. La luz blanca destruye la adaptación de tus ojos a la oscuridad, y esa adaptación tarda veinte minutos en recuperarse. La roja no.
Qué dan los operadores y qué no
| Excursión | Lo que aporta contra el frío |
|---|---|
| Autobús con chocolate caliente | Chocolate caliente durante la espera |
| Autobús con cazadores locales | Chocolate caliente gratuito; autobús con wifi y baño donde refugiarse |
| Minibús premium | Bebidas calientes y refrigerios a bordo |
| Guiada con sesión fotográfica | Mantas calientes y chocolate, té y café de autoservicio |
| 4x4 todoterreno | Chocolate caliente, repostería islandesa y 2 calentadores de manos por persona |
| Jeep con guía islandés | Chocolate caliente |
Ninguna presta ropa. Es importante decirlo porque en otros destinos árticos sí es habitual que el operador entregue un mono térmico, y aquí no lo hace ninguna de las seis. La ropa es siempre cosa tuya.
También en agosto y septiembre
Es el error clásico de quien viaja en las colas de temporada. Las noches de finales de agosto son mucho más suaves que las de enero, pero sigues parado al aire libre a las once de la noche, a menudo con viento y humedad. Las fichas mantienen la recomendación de ropa de abrigo durante toda la temporada, y con razón.
Cuatro horas fuera, chocolate caliente incluido
La excursión más contrastada de Reikiavik: 4,3 sobre 5 con 14.960 reseñas y cancelación gratuita hasta 24 horas antes.
En resumen
Tres capas (base térmica, aislante y cortavientos impermeable), botas impermeables con calcetines de lana, guantes finos bajo manoplas, gorro que tape las orejas y braga para el cuello. Nada de algodón. Ninguna de las seis excursiones presta ropa; dos dan mantas o calentadores de manos y todas dan algo caliente de beber. Vístete para estar parado, no para caminar, y vale también en septiembre.